Comunque vada l’accordo con la Grecia, i problemi dell’Europa ricominceranno il giorno dopo

«Aunque haya acuerdo con Grecia, los problemas de la UE comenzarán al día siguiente»
El exprimer ministro italiano, que presidió la Comisión Europea, manifiesta una actitud crítica ante las políticas alemanas

Angel Gómez Fuentes entrevista a Romano Prodi en ABC de 11 julio 2015

«Aunque haya acuerdo con Grecia, los problemas de la Unión Europea comienzan a partir del lunes, porque Europa no puede seguir así. Hoy Europa es un pan a medio cocer, y el pan a medio cocer es malo. Este es el problema». Así, con preocupación y cierta amargura, observa la crisis europea Romano Prodi, uno de los «padres» de la actual Unión Europea, que durante su mandato como presidente de la Comisión Europea, pasó de 15 a 25 miembros. El ex primer ministro italiano (Reggio Emilia, 1939) conserva aún influencia en cancillerías europeas, además de realizar misiones en África, como enviado de Naciones Unidas, para el mantenimiento de la paz.

En una entrevista con ABC, Romano Prodi destaca que, para salvarse, Europa debe dotarse de una autoridad federal, con un gobierno y un Parlamento fuertes: «Si no es equilibrada y realista, si no tiene fuertes instituciones supranacionales no es Europa. Se alcanzará un compromiso sobre Grecia, pero los grandes problemas permanecen sobre la mesa».

Desde hace tiempo, Prodi es crítico con Alemania y el liderazgo de Angela Merkel, «porque prefirió garantizarse su electorado y la solución a la crisis se ha retrasado años». El exprimer ministro se lamenta de que en lugar de la solidaridad y un gran proyecto común, en Europa prevalezcan las políticas nacionales, como se vio en Grecia con el populista Tsipras elegido al hacer promesas imposibles. Con todo, Romano Prodi deja abierta una puerta a la esperanza: «La historia enseña que siempre que hubo una crisis, Europa ha sido capaz de reaccionar».

–Usted siempre ha confiado en que Grecia permanecería en la Eurozona. ¿Por qué está tan seguro de que a Grecia no se la puede expulsar del euro?

No es posible una Europa sin Grecia. Los americanos presionan justamente, porque piensan que una salida de Grecia de la moneda única sería un desastre y causaría problemas a nivel mundial. China atraviesa una sacudida financiera y también tiene necesidad de un ambiente tranquilo y pacífico. Desde el punto de vista internacional, se dan todos los elementos para que se concluya en un acuerdo. Y desde la perspectiva interna de la Unión Europea, pienso con total sinceridad que ningún país tiene ni el interés ni el coraje de expulsar a Grecia de la Eurozona. El coste de la ruptura sería muy superior al coste de un acuerdo. Habrá, por tanto, un compromiso, aunque los incidentes siempre se pueden producir.

–Se habla de la deuda pública griega como una de las cuestiones fundamentales de la negociación. Especialmente intransigente se muestra Alemania, país al que en 1954 se le condonó la mitad de su deuda.

–Entonces prevaleció el puro sentido común. Al reducir la deuda, Alemania se convirtió en un elemento de desarrollo de Europa. Lo mismo se debería aplicar a Grecia, porque se sabe que nunca logrará pagar su deuda. Alemania ha difundido esta doctrina de que no se puede reducir la deuda. Pero se acabará por diluirla en el tiempo o anularla.

–¿Cómo es posible que Europa haya llegado a esta crisis y a esta cadena de errores? Nadie se imagina que el presidente Obama pueda dedicar todo su tiempo a resolver, durante meses, los problemas de un pequeño estado americano, como están haciendo desde hace seis meses los presidentes europeos.

–Usted se equivoca, no es desde hace meses, sino desde hace años. Es una locura, porque con 30.000 millones de euros se hubiera resuelto el problema si la crisis se hubiera sabido afrontar bien al inicio. Esto sucede porque toda la política europea se ha convertido en nacional, interna. Las instituciones europeas han perdido completamente el poder y cuando no hay una autoridad reconocida, sin reglas de solidaridad, incluso los pequeños problemas, como era el caso de Grecia, se convierten en grandes.

–Con usted como presidente de la Comisión europea se puso en funcionamiento el euro, una moneda que nació para unir, pero ahora parece que es un elemento de separación entre algunos países cada vez más ricos y otros más pobres.

–Cuando no se hace una política común, las distancias aumentan, los fuertes son cada vez más fuertes y los débiles más débiles. Yo he dicho siempre que en Europa había que hacer una política alternativa a la de Alemania. Mi opinión es que España, Francia e Italia juntas tenían que haber promovido en Europa una política de desarrollo y crecimiento que tuviera en cuenta las necesidades de nuestros países, en especial el paro. Pero no ha sido posible, porque hoy en Europa cada país se considera el más bello, bueno y bravo. Y al final todos corren a refugiarse bajo el paraguas alemán.

–La crisis europea está produciendo una oleada de populismos. ¿Cómo es posible frenarlos?

–Los movimientos populistas se combaten con políticas eficaces. Mientras los parados aumenten y la austeridad se haga más dura, sin dar solución a nuestros problemas, crecerá el populismo. ¿Por qué los movimientos populistas son débiles en Alemania? Los hay, pero no cuentan nada. Europa, con sus decisiones, no está considerada hoy como el instrumento que da justicia, paz y trabajo. Frente a los movimientos populistas, los países cometen el error de correr tras ellos haciendo políticas cada vez más nacionales que no sirven, en lugar de renovar la política.

–El problema para Europa es que mientras Estados Unidos y China diseñan el futuro, la Unión Europea se muestra desunida y sin una gran proyección de futuro.

–Usted ha adivinado mi temor. Las grandes iniciativas globales están en manos chinas o americanas, como Amazon, Google, Apple… No hay ninguna de las nuevas grandes redes que sea europea. Estamos haciendo el Galileo (proyecto de navegación por satélite) con diez años de retraso, mientras China también nos ha superado. Podría hacer un largo elenco de retrasos. Cuando se tiene un retraso con la historia, luego no se cuenta nada.

–Usted presidió la Comisión Europea entre 1999 y 2004. ¿Cómo ha cambiado Europa en estos?

–La atmósfera era diversa. Hace diez años Europa se regía por un equilibrio múltiple entre Alemania, Francia, algo de Gran Bretaña, un poco de España y de Italia. Hoy es una Europa que en la práctica ha adoptado una forma piramidal. La más bella definición que yo tenía de Europa era que se trataba de una unión de minorías. Hoy ya no lo es.

–Usted considera que Europa se puede salvar con una autoridad federal. Su sueño era el de una Europa federal, los Estados Unidos de Europa. Con la hegemonía que pretende imponer Alemania, ¿su sueño se realizará algún día?

–Será necesario mucho tiempo. En mis conferencias, a los jóvenes les digo: recordad que con la globalización no hay lugar para los Estados individuales en Europa. Como en el Renacimiento, los Estados italianos eran muy fuertes en todas las materias. Pero con la primera globalización, la que se produjo con el descubrimiento de América, los Estados italianos salieron de la historia completamente. Hoy Francia y Gran Bretaña están destinadas a salir de la historia. El problema es Alemania, porque piensa que permanecerá en la historia eventualmente incluso sola. Si Alemania piensa que puede actuar sola, será un problema para el futuro de Europa.

–Mucho se ha hablado durante esta crisis de los riesgos del euro. ¿Puede correr peligro el euro?

–Hoy, no. Pero, como le decía al principio, problemas e incidentes pueden siempre suceder. Hoy estamos desarmados frente a eventos inesperados. Completamente desarmados. Y si estamos así frente a un problema que representa el dos por ciento del Producto Interior Bruto Europeo, si sucede un problema más grave, ¿cómo hacemos?

–Con esta crisis, ¿qué imagen está dando Europa al mundo?

–Póngase usted en la piel de un ciudadano de la India. El indio miraba a Europa a través de las gafas británicas. De repente, el primer ministro británico dice que quizás dentro de cuatro años no seremos miembros de la Unión Europea. Usted cree que India se tomará en serio a Europa? Por eso decía que o nos decidimos a «cocer» nuestra Europa y a hacer un buen pan de nuestra Europa o permaneceremos como una zona comercial que no tiene peso en la política mundial.

Print Friendly
Condividi!

Dati dell'intervento

Data
Categoria
luglio 11, 2015
Interviste