La única esperanza para nosotros es Europa

«Un acuerdo entre España e Italia es esencial para el debate en Europa»
Romano Prodi, expresidente de la Comisión Europea: «Alemania debería recordar que la unificación fue aceptada y pagada por todos los países europeos»

Angel Gomez Fuentes entrevista con Romano Prodi en ABC el 23 febrero 2012

El expresidente de la Comisión Europea y ex primer ministro de Italia, Romano Prodi, analiza en esta entrevista la importancia que tiene para Europa la alianza de España e Italia que debe fraguarse hoy durante la visita del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a Roma, donde se reunirá con el primer ministro italiano, Mario Monti. Europeísta convencido y buen amigo de España, Prodi confía en el renovado impulso a la Unión que puede dar el eje hispano-italiano.

—La reunión entre Rajoy y Monti llega tras la reciente carta firmada junto a otros diez líderes europeos en la que piden a la Unión Europea que se activen políticas de crecimiento. En este golpe de timón ¿qué influencia pueden tener España e Italia?

Esa carta es importante porque va en la justa dirección y está además firmada por países muy rigurosos, lo que da más fuerza a la tesis de que el crecimiento es necesario. El papel de España e Italia en Europa será mucho más importante que antes, cuando todo parecía destinado a que decidiera un solo país (Alemania). Europa debe reanudar un diálogo y un debate colectivo, lo que no quiere decir que no se reconozcan los derechos y la fuerza de Alemania. El contrapeso de España e Italia, que no se pudo ejercer en la época de Silvio Berlusconi, lo veo muy positivo y esencial.

—Antes de que la crisis estallara, usted advirtió a José Luis Rodríguez Zapatero de que España estaba abocada a una burbuja inmobiliaria.

—Fue en un encuentro bilateral en las Baleares. Me aparté con él y le advertí, más como economista que como político, del grave peligro que corría España por centrar su desarrollo en la construcción. No me parecía razonable que España construyera más pisos que Alemania y Francia juntas. Su respuesta me sorprendió. Me dijo que el caso español no se podía comparar con otros países, porque en España los compradores eran sobre todo extranjeros.

—La opinión cada día más extendida en Europa es que la canciller alemana Angela Merkel está gestionando la crisis de Grecia y de la deuda europea con una dureza que raya con la arrogancia.

—Sería necesario que Alemania recordara que la unificación ha sido aceptada, querida, y también pagada, por todos los países europeos, porque si hemos tenido tipos de interés mucho más altos por un periodo largo ha sido por la unificación alemana. La solidaridad europea ha contribuido a reforzar a Alemania. Berlín debería recordarlo y actuar más solidariamente. Si Alemania hoy domina Europa es por su mérito, pero también por la ayuda que recibió de los países europeo.

—¿Se logrará salvar a Grecia para que siga en el euro?

—Espero que Grecia permanezca en el euro, porque no sabemos hasta dónde podría llegar un efecto contagio.

—Usted ha sido muy crítico con Francia y Alemania por no haber actuado a tiempo en la crisis griega.

—La crisis griega era pequeñísima. Su enorme déficit lo podía haber afrontado fácilmente la UE, porque el PIB griego no llega al 3% de de la eurozona. Con un modesto sacrificio, con 20.000 o 30.000 millones de euros, se podía haber solucionado esa crisis. Pero con la opinión pública alemana en contra de las ayudas y sus sucesivas elecciones locales, Merkel prefirió garantizarse su electorado. Se favoreció así la especulación internacional contra Grecia y los países más débiles. Por falta de visión de futuro será más difícil la salida de la crisis.

—¿Por qué se ha avanzado tan poco en la reforma del sistema financiero internacional?

—Obama prometió cambiar el mundo y todavía no ha tenido oportunidad de hacerlo. Una reforma financiera internacional, en una economía globalizada, exige un acuerdo mucho más fuerte de lo que hoy es posible. Sería necesario un acuerdo entre China, EE.UU. y Europa. Pero EE.UU. no tiene ganas de cambiar porque está bien así. China tampoco, porque sabe que una reforma dentro de cinco años le será más favorable. Y Europa está siempre dividida.

—A pesar de la crisis, usted siempre se muestra optimista ante el euro.

—Optimista por necesidad, porque no hay alternativa al euro. La salida del euro sería tan costosa que nadie se plantea esa opción.

—¿Es favorable a los eurobonos?

—Son indispensables. Mi propuesta es muy sencilla: garantizar los eurobonos con el oro de los bancos centrales y con las grandes infraestructuras europeas, como líneas eléctricas, gaseoductos, oleoductos… El oro del Banco Central de Francia y el de Italia juntos superan con mucho al que posee el Banco central alemán, podría estar tranquilo el electorado alemán.

—Usted viaja muy a menudo a China. ¿Qué papel está jugando Pekín en la crisis de la eurozona?

—En teoría, China tiene todo el interés en apoyar el euro. Lo ha hecho desde el principio porque no quieren un dólar dominante. Desde el punto de vista práctico, China está dispuesta a intervenir, pero no de forma masiva en una situación de confusión europea. Cuando Pekín vea un mínimo de política común europea, intervendrá con fuerza, pero mientras tanto no quiere asumir riesgos.

—¿Adónde vamos los europeos?

—Me temo que la división de los europeos nos va a mantener durante un largo periodo de tiempo con bajo crecimiento, con una Europa perezosa, incapaz de gestionar las consecuencias de la globalización con energía.

—¿Qué balance hace del Gobierno Monti?

—Positivo. Italia ha vuelto a ser un país normal, con gran dignidad, que puede dialogar en igualdad de condiciones con otros países. Con ese espíritu se reabre el encuentro con España.

—¿Podemos los europeos mirar al futuro con esperanza?

—La única esperanza para nosotros es Europa. Y no es retórica. O nosotros construimos una política económica europea o las esperanzas para los jóvenes son pocas. Los chinos se sorprenden al ver cómo camina Europa y me dicen: ¿cómo podéis ir hacia delante si solo adoptáis decisiones a corto plazo y sin pensar en el futuro?

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Dati dell'intervento

Data
Categoria
febbraio 23, 2012
Estero